Por petición, y hasta que se acabe
¿Cuantos milenos más han de pasar?
Hasta que resuene el eco certero de tu muerte.
Mientras contabamos las filas de cadaveres,
En grecia,
En londres e indonesia,
El César y Urabá,
Se,
pudo,
llegar,
a
un
margen de error imperfecto a tu predicción.
El ecologismo de la mierda en tu discurso,
Y las boinas vomitadas dentro del costumbrismo mágico de nada.
Solías salir a la calle con tus círculos misticos,
Regalarselos en sobres de pergamino chamuscado. Gente y tú.
Son los negros diaríos de la juventud atada,
La cual lavará la arena con su sangre-sol,
Hasta que ella seque y quiebre y haga necrosis.
Veladuras que se atascan con hilos sangrantes pintan un cuadro de Tapies,
Así que más bien aprovechemos y pontifiquemonos,
Vivamos en aquellas colinas de agujas centrales,
Recemos el rosario silente, y sus misterios achacados,
Llvemonos el nombre del unguento en Jorge,
Lavate los pies en el purgatorio de la Nación,
en donde ni hospitales hay para sacarte de tu sufrimiento.
Solo prolongan.
Sí, ¿porqué que más queda por hacer mi querida Juliana? ¿o Natalia?
Nuestro destino está númerado por los contadores del FMI,
Y te clavaría un lápiz en la pierna para que despertaras.
Pero la pesadilla continua,
Somos las prostitutas futuristas que se quedaron mudas, así que cubre con un velo la máldita jaula, deja la línea a medio camino, y salgamos a almorzar mañana.
“El pasado es un perro que siempre vuelve a mordernos el culo”.
aplausos!!!
ReplyDeleteme gusta!
ReplyDeleteUn beso.