Detrás de cada lucha se esconde más de una verdad
asesina, rencorosa y justiciera
Por delante hay un hermoso discurso
retórico y sin fondo
A la izquierda un puño alzado
está cerrado y hambriento
A la de derecha una mano armada
canalla, le dispara a su hermana
Miles de ojos rojos y secos
no observan, juzgan
La gran boca revolucionaria
grita y ordena la matanza
Los oídos no escuchan
tan sólo se oyen llantos
Las piernas marchan y obligan
a unos pies lastimados
El culo se descompromete
y se sienta miedoso
La cabeza no olvida la causa
idealiza la venganza
El corazón no perdona
es de hormigón
Por dentro no hay lucha
hay sufrimiento, pero no lucha ni risa
un organismo que desaparece. escudado de mí, no te vuelvas un extraño, porque leo la esencia en tus escritos. y me veo a mí mismo en ellos.
ReplyDeleteY la lucha es siempre por lo mismo, poder y gloria. Que pasa con el amor y la justicia? son nombradas, pero al segundo olvidadas. En el discurso son prioridad y en el acto quimeras. La rutina nos hace ciegos, la soledad sordos. Al final nos extraviamos y las palabras se pierden, como granos de arena en un oceano blanco. Pasan los dias, pasan los anos. Tarde o temprano recordamos el antes, el comienzo. Retomamos las palabras, recobramos la emocion, el deseo. Pero es ya muy tarde para volver, para ejecutar los ideales. Asi que todo es de nuevo eso, una fantasia, un objetivo para la juventud del manana.
ReplyDelete