Monday, 11 June 2012

La brecha

Esto es solo un pensamiento. Y podría convertirse en acción, pero por el momento no puede ser así.
De tal forma y tal modo. Poco a poco siento que el mundo exterior me sabe cada vez más a mierda, que nada de lo que se nos presenta es 'actual', un reciclaje de información pre-histórica inconscientemente conscientemente cocinada y preparada desde las centralitas de control. Especialmente cuando se ha usado la intuición aguda y el razonamiento suficiente para concebir aquello que sucede tras las bambalinas del fabuloso espectáculo de "poder" humano y no es absolutamente sorprendente, Es fácil de deducir, más aun cuando está frente a nuestras narices todo el tiempo, 24 horas al día y siete días a la semana. Prefiero usar aquella intuición y razonamiento para descubrirme a mi mismo, para explorarme, para diseccionar-me y aprender.

Para iniciar ritos de vida y muerte, ritos de iniciación a otras etapas de vida y de crecimiento. Y no, no voy a recitar algún texto teórico de Lacan, de Marx, de Hegel, de Epicureo, no. Citaré lo que observo (a pesar de las posibles discrepancias), para no apegarme a un vacío ejercicio intelectual. El punto es, que frente a la situación espacio-temporal que se nos está presentando, nuestra generación ha quedado sin pistas ni huellas que la direccionen a un claro activo, a una clara brecha de pensamiento y acción efectiva frente a los previos esfuerzos de 'cambio' y 'evolución' global. Por lo que a mi me concierne, sigue siendo la misma historia de nuestros padres, de nuestros abuelos, y nuestros bisabuelos: una generación tras otra generación "fallida". Ni siquiera hemos podido llegar a aquella chispa que inspiró a muchos otros, no, a nuestra generación le falta esa chispa, esa creación interna que inspiró, que calentó, que ardió. Nos hemos quedado observando polvorosas piezas de museo, apropiándonos de ellas a nuestro gusto, jugando con ellas como niños caprichosos. Y nos quedamos solo en eso: niños caprichosos. Tanta teoría pasada, tanta carreta pasada se ha escuchado antes y con un fulgor viviente en labios y ojos, en este caso no, no hay nada de eso. Solo es una cita textual al fondo de un pensamiento vago en el aire que se convierte en una frágil acción repetida hasta el cansancio con formulaicos resultados.

"Estamos atrapados en la panza de esta horrible máquina, y la máquina esta desangrándose a morir" - Godspeed You! Black Emperor (1997)

Somos unos verdaderos hipócritas, a un año de haberse iniciado levantamientos sociales a un nivel mundial y de un "poderoso" simbolismo, como la toma del Wall Street en Estados Unidos o los diversos movimientos estudiantiles en Latino América despertando del letargo inducido por las instituciones estatales. Ha cesado todo. ¿Porqué? No somos capaces de llevar la situación a sus últimas consecuencias. Cuando me refiero a llevarlo a las ultimas consecuencias no hablo de terrorismo, no hablo de violencia. Hablo de sacrificarlo todo. ¿Y que lo es todo? Todo lo que es nada. Esta materialidad. Lo que creemos que nos pertenece pero al fin nunca le ha pertenecido y le pertenecerá a nadie. Es claro, la banca mundial ha devorado y reinado durante mucho tiempo...los participes del esquema terminan siendo idiotas útiles tras los cuales esconderse. Ningún movimiento político podrá salvarnos en este antiguo esquema que se derrumba de manera efectiva frente a los ojos de millones y que ya no vale la pena sostener. Ningún manifiesto. Nada. Los más radicales de nuestra generación terminan siendo clones de aquellos otros radicales de algunas décadas atrás, que terminaron muertos, jefes de alguna compañía corporativa o absorbidos por el estilo de vida naturalmente opresor del sistema. No tienen algún discurso que los sostenga. Sus eslóganes están cubiertos de moho y el hálito de sus gritos huele a naftalina.

Hay un cambio. Podemos derrumbar la banca. El concepto del banco es absurdo y esta ahí frente austedes.
El acto es simple, requiere de dos acciones: la retirada masiva del capital ('nuestro' capital) almacenado en las elegantes bóvedas de los bancos locales e internacionales. Y dos: la abstinencia al consumo masivo, especialmente si aquel consumo apoya a cualquier sector financiero privilegiado o monstruoso. ¿Que podrían hacer al respecto? ¿Mandar a su policía secreta? El colapso sería inminente, si es una acción masiva. El circuito de nuestro sistema cesaría, tocaría armar un nuevo paradigma que supere aquel materialismo sin sentido. Sería un acto simbólico, un acto no-violento que lograría lo que ninguna otra generación pudo lograr antes: un cambio inminente y radical. El problema es el siguiente: no estamos preparados.

¿Porqué? No hemos despertado completamente. Preferimos el ciego comfort automatista, de tener y pertenecer a perderlo todo. Y una vez se pierda todo, ¿la transición será consciente? ¿como reaccionaran los otros? ¿acaso nos ahogaremos en violencia? un cambio de tal magnitud es posible que no pueda ser asimilado por las masas, y mucho menos por los que controlan nuestro esquema. No vemos. No hemos podido buscar en nosotros mismos nuestras propias respuestas. Evadimos tras espejos, disfraces y placebos...no podemos afrontar nuestros miedos y nuestros odios (nos absorbe el ego). ¿Y como esperan liderar un mundo "nuevo" si seguimos siendo dominados por nuestra inconsciencia? Necesitamos el 'yo', el interior antes que el afuera. Se sigue obsesionado de manera infantil y mórbida por lo corpóreo, lo materialista de nuestra existencia. Veamos más allá de ese punto demarcado...nuestro inconsciente está lleno de primitivismos que no hemos podido identificar/evolucionar y estamos ante el abrir de una nueva puerta de pensamientos, emociones y construcciones. No hemos podido dejar atrás este comportamiento 'primario' que nos apega a un pasado remoto para llegar a esto "nuevo". Que está aquí. Déjenlo pasar.

Aquellos 'ritos' de vida y muerte son necesarios, el mirar hacía dentro en tiempos de un exterior desfragmentado y revuelto. Estar listos para generar y aceptar el cambio que necesitamos. ahí está la verdadera revolución, ni siquiera revolución, sino más profunda aun: evolución.